
LA MACARENA
Nuestra Historia
Bodega La Macarena es la consecuencia de la evolución de una costumbre ancestral. La historia comienza en los años 70, cuando Isidoro, mi abuelo paterno, se inició en el mundo del vino en Famatina, más precisamente en Campanas, su ciudad natal. Allí fundó la Bodega "Don Antonio" en honor a su padre, mi bisabuelo. Él, llegado desde el Líbano y de paso por La Rioja, sufrió la pérdida de mi abuela y decidió echar raíces en esa tierra para estar cerca de sus restos. Esa profunda conexión con el lugar y el amor familiar son el cimiento sobre el cual se construyó nuestra tradición vitivinícola.

Legado, Unión, Naturaleza
A esta herencia paterna se suman mis raíces maternas. Mi abuela Nélida, nacida en Santa Fe fruto de la inmigración italiana, amaba las bebidas espirituosas y las anécdotas compartidas durante décadas entre amigos y familia. Aquellas cosechas y momentos inolvidables evocan en mí emociones que me llenan de felicidad y que busco transmitir en cada botella. Es la unión de estas historias, entre el arraigo riojano y la pasión itálica, lo que define nuestro espíritu.
Legado Familiar
Mi propósito es compartir y honrar ese legado de unión y valores. Un legado forjado a través del tiempo, del movimiento y del trabajo silencioso de hombres y mujeres que hasta el día de hoy hacen posible contar esta historia. Llevar adelante La Macarena no es solo dirigir una bodega, es darle continuidad a lo que mi familia construyó durante más de cinco décadas, transformándolo con convicción propia en un proyecto nuevo.

Nuestra Filosofía
Vivir el mundo del vino y las bebidas espirituosas es, para nosotros, armonizar. Es una profunda y trascendente forma de experimentar los elementos que la madre tierra nos brinda de manera tan generosa. Por eso, ponemos a la naturaleza en el centro de cada decisión: trabajamos en colaboración con ella, acompañando el proceso en lugar de forzarlo, con intervención mínima y respeto absoluto por los tiempos de la fruta para que el terroir se exprese en su máxima pureza.